Acerca de mí

-Noviembre 2015-

Conito es un alter ego nacido allá por los noventas, cuando iba a la secundaria, y cuando cualquier apodo puede ser puesto por un motivo que no tiene que ser ni bueno ni interesante. Se supone que mi nariz se parece a un Conito 3D (snack noventoso)… juro que no fueron las drogas, nadie sabe exactamente qué fue, pero así nació este apodo masculino para una mujer. Y yo lo tuve que adoptar, porque uno no se puede deshacer de lo que con tanto… cariño… fue asignado en la adolescencia. Cono, Conito, Conogol, Conazo y así… de acuerdo a la creatividad se va deformando y reformando.

Me gusta escribir, me gusta leer y cocinar! Amo a los perros, y puedo amigarme con los gatos… siempre y cuando se lleven bien con los perros.

Estudié agronomía, soy cocinera, y en mi imaginación convivo con muchas profesiones y vidas más, que van y vienen de acuerdo al humor del día.

Conicidades nació por accidente y por necesidad, buscando algo inexistente que me defina y que me permitiera dar nombre a mis escritos no tan definidos. ¿Confuso? ¿Complicado? Así soy yo. Pero te juro que compenso con mis comidas ricas.

Vivo en Bariloche (Argentina) desde Junio de 2014. Con mi media sandía vinimos a proyectar e improvisar, porque somos dos locos enamorados que queremos ser felices en cualquier lugar que elijamos.

-Abril 2020-

Cambiar, reinventarse, reflotar, compartir y ayudar

Nos agarra abril de 2020 en una situación absolutamente extraordinaria. Llevamos varias semanas de cuarentena y vamos por varios días más, cuidándonos los unos a los otros. En este encierro forzoso pero necesario, en este ir y venir cerebral (porque sabemos que el cerebro nunca para), en este momento de mirarnos con nuestros compañeros de vida y ver todo, vemos amor, temor, enojo, impotencia, frustración, esperanza y ganas de hacer cosas, porque siempre pero siempre se tiene el culo inquieto.

En esta familia estamos en el proceso de aprendizaje más grande de nuestras vidas, porque hace casi 8 meses tenemos a nuestra bebé llamada Amelie, y hace casi 3 años tenemos dos perras hermosas llamadas Batata y Pachi. Pato que me ve ir y venir, con conocimientos, ideas y proyectos que hoy están en pausa, me dijo: “¿porqué no retomas el blog? Te gusta mucho y tenés un montón de cosas para contar”.

Y acá estamos, con una bebé en upa, con mi amor haciéndonos el aguante y con ganas de conectarnos desde otro lado.

¡Hola de nuevo, mi nombre es Fedra! Que comience el show…