Cappellettis caseros

Si hay algo que tiene alta magia es la pasta casera, y sobre todo la rellena. No soy muy fanática de seguir recetas con cantidades exactas, quizás por eso no me gusta cocinar cosas dulces, porque la repostería se acerca más a la química, mientras que lo salado se acerca más a una expresión artística donde se puede revolear pintura desde un pincel y eso también tiene magia.

Bueno, basta de microfilosofar y a los cappelletti!

Primero hacemos la masa clásica de pasta fresca: 1 huevo cada 100 gramos de harina (puede ser 000 o 0000), agua a temperatura ambiente o un poquitito tibia y una pizca de sal.

En un bowl (puede ser en la mesada, pero no quiero enchastrar mucho) colocamos la harina, en mi caso hice 300 gramos y me re zarpé (somos dos para comer, pueden comer tranquilamente 4 personas si la salsa es estofado, sino 3 personas comen bien). Entonces, 300 gramos, 3 huevos, cucharadita de sal y voy mezclando y veo si falta líquido. Agrego agua hasta que la masa queda formada. Tiene que quedar firme, desprenderse del bowl, y poder amasarse en la mesada. Amasamos 5 minutos, la volvemos a poner en el bowl. La dejamos descansar mientras cocinamos el resto.

El relleno

En este caso usé restos de pollo al horno, con el que hice un caldo casero. Toda la carnita que se desprendió del pollo después de hervirlo como 2 horas la congelé y la usé ahora. Usamos en esta receta pollo cocido, el que tengas, lo que más te guste. También usé un atado de espinacas, cebolla rehogada, ajo, un poco de ricota y nuez moscada.

Recomiendo fuertemente picar todo chiquito en vez de utilizar una minipimer o procesadora de algún tipo. A mí me gusta más sentir las texturas y esta vez me dejé llevar por la minipimer y no me gustó la textura, pero de sabor estaba delicioso!

Picamos bien chiquita la cebolla y el ajo (yo lo paso por un rallador que lo deja minimicronano), y ponemos a rehogar en un poco de aceite de oliva. Ya tenemos lavadas las espinacas y las picamos crudas, bien chiquitas, y ahí la agregamos a la sartén (u olla o lo que quieras usar para rehogar) para que se cocinen junto con la cebolla y el ajo. Salpimentamos y dejamos que se cocine.

Agarramos pollo ya cocido, puede ser media pechuga que sobró, o lo que más te guste, picamos bien pequeño y lo agregamos a las espinacas una vez que ya están bien cocinadas. Apagamos el fuego, agregamos una o dos cucharadas de ricota (y si no querés o no tenés, no le pongas, no pasa nada) y nuez moscada. Probamos un poquito a ver si está bien de sabor. Rectificamos sal y pimienta y a dejar enfriar.

El armado

Estiramos la masa hasta que quede de 2 o 3 mm de espesor, o sea finita. Cortamos con algo que tenga 5 centímetros de diámetro aproximadamente, yo usé un vasito de plástico. También se puede hacer grandes, por ejemplo, cortar con una lata de atún de las grandes y te sale un capelettote.

Una vez que cortamos las tapitas (procuremos tener unas cuántas en la mesa) ponemos el relleno. En este caso usé una cuchara grande para cargar mucho y una cucharita para distribuir. Y porque tenía a mano, le puse a cada cappelletti un cuadradito de muzzarella. Se arma como te muestro en la foto. Primero mojás el borde, plegas como si fuera una empanada, y después juntás las puntitas. Re monono.

Hay reunión!

Cuando terminamos de hacer los que queremos, ponemos agua a hervir. Yo ya tenía un estofado del día anterior que MA MI TA. Le agregué un poco de crema de leche y bueno, a las fotos me remito.

El agua debe estar hirviendo, tiramos los cappellettis y esperamos. Como es masa casera, no te puedo decir: esperá 2 minutos. Imposible, porque como la masa es casera, puede que te quede un poco más o menos finita. Mi recomendación para todo, sacá uno, cortalo y probalo. Eso es a prueba de errores seguro.

Algo muy importante con la pasta rellena es sacar la pasta con espumadera o colador de alambre o lo que quieras, pero no se tira en un colador grande junto con toda el agua de la olla porque ahí se corre el riesgo de que se rompan.

No les puse queso para la foto, es que a mí me gusta el queso con pasta.

Bueno, colamos, al plato o fuente, agregamos la salsa y a disfrutar.